Terror

LA VIDA MÁS AJENA.

[Que se abra el telón]

Como las traiciones de los engañados,

van llegando desde tus últimas horas, pequeña viajera,

los calumniadores han hecho la casa del mal!

hay aún lágrimas tras la muerte,

¡pero no más!

cavaron hondo en la anchura de su lujuria,

asesinaron al padre! cazaron a traiciones y sexo malsano mis intentos inocentes

REASON I

                          son las hojas del invierno que van llegando

son los sollozos de un alma violada los que se escuchan en el corredor

hay millones de niños  vejados ahogándose de dolor en las casas habitadas

rompieron los cronómetros los hacedores de mal por imputaciones

no hay desiertos tras las noches en el centro del pecado

camina la única temblando de miedo tras su fallida marcha

II

las apariencias engañaron a los estafadores autoengañados

desde su nave escondida mutiladamente los extranjeros roen de gozo profano

persuadieron con cánticos hechizantes al Destino

sus obsesiones inválidas socavaron la vida de la pequeña viajera,

(abandona su comunidad LIBRE)

III

y el espejo donde miraba con colirio aterrorizada de dolor

aquel reflejo, sin jamás mostrar aquello ansiado, le rompía el alma.

IV

    Encuentra mi amor tras la estela de mi muerte!

entierra el cadáver de mi olvido

han contado los hacedores de mal las mentiras del siglo

me han señalado a gritos

V

Mientras un puerco escritor,

en zacatecas, apura su alcohol,

un chino travestido ha quemado cada centímetro de su epidermis,

el caucásico satanista fingía la cruzada de sus fetiches,

arde el mundo de las pasiones vanas

las risas de sus apuestas apestosas han sangrado mil familias.

VI

Para el pueblo la culpable, para Ella era la víctima de sus suciedades delirantes papeletas sin razón entre palabras sobre voluntades extinguidas engañan las reales posiciones.

VII.

Sus venganzas lujuriosas dirigieron

tras el primer corte las mentiras de los otros,

y ella no entendía su ausencia

construyendo un puente va la pequeña viajera

no existían más días

VIII

colgando le iba el trozo de su suplicio,

tantas pildoras,

más de dos mil ciento noventa días

saltaron para sepultarle,

una vida más ajena

Sanctus Inmortale I

Huyendo caíste viajera

te derrumbaron los grises
desde el incesante fuego
 lujuriosos e ignorantes
comenzado por los lobos en el bosque de salvajes
que los hacedores de muerte 
abstraían 

Pureza de mi voz
te extingues entre bestias llenas de estiércol
omitieron las leyes sagradas

I
Detrás alcanzan gritando
en esta querella incesante
entre ancestrales pervertidos
no hay más salidas
entre intercambios callaron entradas
abri una sentencia de mi sangre marchita

II
Yo al tiempo medí
construyendo la ausencia eterna
las edades universales han caducado señalándome esquiva
ni volveré nunca antes de mañana

III
donde todos son culpables
no habrá perdón entre ningún olvido
marca el día rojo
estos ojos mirando la gran casa
vaciando el tiempo de mis días agotados
capturando los sempiternos

IV
me contaron los oyentes 
ciegos quedaron de pena
mudos de tanta vergüenza
al ver el gran rosal 
consumido por sus iras inadmisibles
las venganzas rojas
ocultaron la última salida.

VI
aún no era ayer
y me enterraron los jardineros
venían llorando apenas mañana
se metieron entre adoquines 
frustrados de carne,
aún la muerte a mi manera
he ganado mil batallas 

y me construyeron el mausoleo preparado.

InTheShadowofDeath

Sensación de miedo asfixiante; sueños en el recinto de torturas… la vieja recorre mi cuerpo con hierbas como quien prepara la ceremonia final. Palabras, encaro su crueldad contra mi entonces inocencia.

Escucha una anciana cuya descendencia es enemiga.

Mientras los recuerdos de la ceremonias rojas brotan desde las palabras ajenas a mi desesperado padre.

Se aleja la vieja, como quienes a sus oídos sordos y corazones vacíos cubren de recitales.

Renunció a los intentos de explicar.

Fin de la pesadilla.

Risas de la anciana, y la sensación de realidad latente en la habitación como memorias de una muerte programada.