poesia

Melodía miedosa

///Payaso cubista aparece en el escenario, es empujado por serés pintados de colores primarios hasta el medio del escenario donde la luz alumbra más fuerte///

 

Este  río de aplausos arrollará mi corazón infinito

arrancado de la espina

y puesto en el proscenio para orgullo de la nada

Este río de aplausos envenenará de cimas

el invierno de mi grito,

la crisálida de mi cara,

los párpados de luz herida.

¿Cuál será mi sombra

cuando me halle dentro

de la desmedida?

¿Quién seré yo?

 

¿Tendrá razón el vértigo

cuando delimita el infierno

a tres pasos de la gloria

y al cielo

a tres pasos de la caída?

 

Tiemblo

en el punto ciego,

mi ilusión se enferma en pétalos salvajes,

a mi ayer se le hace tarde, cierto,

y mis pies mueren de hambre

puestos en ninguna parte.

¿De qué servirá tanto corazón en el aire? ,

dices,

si no acabo la jugada

del soñar.

Se oyen las realidades

a medio hacer

al otro lado de mi contrariedad.

 

Dices que hay quien salva los colores

de la melodía del laberinto

y, sin embargo, no los he visto yo.

Dices que es necesario

y con mi pasión lo certifico,

pero, más allá del grito,

admite,

nadie sabe,

¿quién seré yo?

 

 

///llega al destino cuando termina de hablar y vuela///

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Lo que me dijo el fantasma de tu cuarto

I

En el espejo siempre me extrañó no ver un monstruo.

Para volar de aquí me volé la cabeza.

Para volar de aquí me violé la tristeza,

me lancé de la certeza

de una orgía de torpezas prostituídas

por una risa pianística

de psiquiatra publicista,

me lancé de la crudeza

de un destino extraviado

de las manos de un abril

malabarista,

en una pirueta de luz ominosa

a la imagen y semejanza

de mi trinchera pecaminosa

subí a los lomos del desaire,

en aquella mañana de sangre,

en busca

del arrullo de la hierba septentrional

II

Marionetas pudriéndose al sol

son mis palabras,

las olas del apocalipsis en un hola

al vendedor de venenos

de mi aliento en la luna

de mi cuerpo perdido en el abismo

estelar

III

Un amor que nunca estuvo a la altura de mi llanto

me dejó un camino de perlas deformes

por el que llegar

a la sonata de las nubes

Un clamor que nunca estuvo a la altura de mi canto,

me llenó el bolsillo de arenas para seducir a las moscas

Fui el señor del vasto deshielo de los girasoles

IV

Pero nunca me fui de aquí.

Yo sigo en la cárcel de una pena

sin astros

y al mirarme al espejo

veo la estela de un vuelo

hacia muy lejos de mí.

H

En una huida se halla

el himno del horizonte

mientras los huesos

hablan de las horas

que quedan para

la harmonía

evelyn-de-morgan

Hechuras de hipérbole

y herejías,

la humedad del hombro

donde me hallo.

 

 

La hermandad del hastío

del hospicio hiperbóreo

El hibisco hipotético

del hilván de las hadas

Y este hilo de historia

y de heridas humanas

y este hilo de histeria

y de hierro en el habla

Correrá un humo

de hipnótica hondura

y me helaré

de huellas

en el hambre.

HauntedinForest.

Viajera extraviada,

    huyendo vas

             sin hundirte en las visiones

cazadoras de la muerte

 vuelan sus armas antiguas,

       en una ceremonial noche.

DeathInVision. op. I

See here,

Nothing

see there

almost everything

cause

there is a bond between us

where each finger

get close to your death.

oikfkf

oikfkf

 

Trota y trota dejando una música sin notas
cayendo como un amanecer
sobre las rocas
¡caballo!
¡estrella!
olas…
Trota y trota dejando una música sin notas
Negro de centellear furioso
sobre las arenas azules
y remotas
¡caballo!
¡estrella!
olas…
Misterio
que naces de mi derrota
Trota y trota dejando una música sin notas

OurLastSong 

He

               visto

una noche

                   disfrazada de día

             le robaron todos

                                    sus sueños

por brillar más que el alba.

DryEyesKillLove op. I

                 
Arrastrar los ojos,
secando el alma,
hay un lazo que nos une,
una vida,
otra muerte,
y una guerra en cada mirada.

Las puertas se cierran,
estallan los cielos,
congelando los infiernos,
entre líneas,
escapa mi vida, nuestra vida.

oculta una melodía,
es un clamor,
de esta odisea,
del amarte
            para matarte.